miércoles, 13 de abril de 2016

Anacronías

                                         Decisiones

Cada uno tomó su propio camino, y al darse cuenta de lo que había hecho, ya no le dolía.
                                                                                                                                         Elipsis.

                                                           Un mensaje efímero

                                                                    
Camila entró a su casa tranquilamente, pensando en qué comería hoy, esperando saludar a su mamá. Pero después de buscarla por todo el segundo piso, y al no encontrarla, gritó "¿¡Mamá estás ahí!?" Y en el momento de escuchar su eco recordó, como si el sonido de su propia voz hubiera despertado la parte dormida de su mente, que esta mañana su mamá le había comentado que sentía un fuerte dolor en la cabeza y probablemente cuando ella llegue estaría en el hospital, que se encuentra a tres cuadras de la casa, por lo que Camila decidió ir al hospital a ver si estaba ahí. En el camino, sin razón alguna, empezó a sentir un fuerte dolor en su pecho, específicamente en el corazón, lo que le asustó mucho y apuró el paso. Al llegar al hospital, donde ella era conocida, saludó a la recepcionista y esta le respondió el saludo con un tono de nerviosismo y pena, y le dijo "Ay mi niña, no sé como decírtelo... Mejor acompáñame, necesito mostrarte algo". Caminaron por unos pasillos que Camila nunca había pasado, y esto le asustó mucho. Luego de cierto rato de caminata en silencio, llegaron a una sala donde estaba su mamá acostada, con signos agonizantes. Camila se puso a llorar y abrazó a su mamá, la que  con su máximo esfuerzo le tocó la cabeza y le dijo susurrando "Hija, te amo y amaré por siempre, tenlo por seguro", exhaló y su corazón dejó de latir.
                                                                                                                                 Analepsis.  


                                                              Maldito miedo

He aquí yo, un solitario ser en este mundo, caminando por una calle oscura, siempre con el miedo de que me asalten, pero aún más miedo a eso, temo que en alguna calle, en alguna esquina de mi diario caminar, aparezca algún bago perro, se acerque a mí, me olfatee y detecte mi gran temor, mi temor hacia esos seres que otros pueden ver como un amigo, hasta su mejor amigo y fiel compañero, pero que para mí son seres demasiado instintivos como para darles la confianza de acercarse a mí, y mucho menos de vivir, comer jugar y dormir conmigo. Odio mis temores, pero más que todos mis muchos temores, odio esta irremediable fobia hacia este ser que llaman perro doméstico, pero que para mí no son más que un mamífero carnívoro de la familia de los cánidos, que constituye una subespecie de los lobos.
                                                                                                                                  Prolepsis.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Cuentos


                                                          Siete de mayo

 Adam Werner, un padre de familia y miembro de el ejército, volvía el día 07-05-2017 a su casa nervioso y apresurado. Esta mañana había escuchado y visto a su superior hablar con el Teniente Primero sobre un presunto ataque terrorista, su superior le decía que esto sería supuesta mente efectuado hoy mismo, pero el Teniente demostraba un mínimo interés y credibilidad a esta alerta, por lo que no ordenó tomar medidas al respecto. Pero Adam sintió en ese momento una corazonada y sin pensarlo se subió a su auto y se dirigió a su hogar. Al llegar, extrañado, se encontró con su esposa y su hijo. Para fortuna de él  ese día su hijo había amanecido con dolor de cabeza y no fue al colegio. La madre, al ver la cara de preocupación de su esposo, le pregunta:
- ¿ Estás bien Adam? te encuentro muy pálido.
 Y Este le responde:
- La verdad no estoy bien, tengo el presentimiento de que hoy pasará algo malo- Dirigiéndose a su hijo- Ven, acércate para darnos un abrazo.
 Pero en el momento en el que se abrazaron, se escuchó una seguidilla de grandes disparos, acercándose cada vez mas a su casa. Al mirar el padre por la ventana vio como si estuviera en cámara lenta el inicio de una explosión de una bomba en la esquina de su calle, y esa millonésima de segundos se dio cuenta que la vida de su familia y de él, y quién sabe, quizás toda la ciudad habían llegado a su fin.
                                                                         Estilo directo e indirecto, omnisciente



                                            Laura                       

Al caer la noche Frank, el hermano menor, se despierta asustado, con intriga se dirige a la cama de su hermana, que se encontraba en la misma habitación. Al observar a su hermana se da cuenta que ella también estaba despierta, por lo que Frank le pregunta:
- Laura, ¿tú también sientes esa presencia?.
Y ella, riéndose en su interior, para no asustar a Frank, le responde:
- Frank , olvídate de esas cosas y vete a dormir.
Pero Frank, al regresar a la cama vuelve en sí y recuerda ese gran día del accidente hace 2 años, en el cual su hermana Laura había muerto.
                                                                                 Estilo directo, focalización 0.



                                                  Por sobre todas las cosas

Cinco amigos se reúnen en la casa de uno de ellos, en donde ellos deciden viajar en un lugar que esté alejado de la ciudad. David, que el verlo daba la impresión de que era el mayor, dice que una opción es internarse en el bosque por el tiempo que sea necesario para poder ayudar a su amiga; todos ellos aceptaron, estaban dispuestos a ir donde sea necesario, con tal de sacarla del mundo de las drogas.
Al anochecer llegan a una cabaña que se encontraba en un estado muy deteriorado, sucio y hediondo.
Los cuatro amigos le dan la orden a Mia que botase toda la droga que tenga, muy enojada, ella obedeció.
Al amanecer David vio que Mia estaba convulsionando, botando espuma por la boca. David coje a Mia llevándola al auto. Ellos dos iban camino al hospital, donde luego de un rato le dicen que ella había fallecido por una dosis de anfetamina. 
                                                                         Estilo indirecto, conocimiento parcial.



                                                         Una niñez arruinada

Lucas, un niño de cuatro años, se acuesta ansioso porque esa noche era navidad, y siempre quiso poder ver a Santa, por lo que decidió no dormirse esa noche. Después de un par de horas escucha ruidos en la planta baja de la casa y con sumo cuidado se propone a bajar a investigar qué era, pero al llegar se da cuenta de que se habían comido las galletas, tomado la leche y que también habían puesto los regalos. Mira a su alrededor y grita ¡Santa! ¿Estás ahí? y no escucho respuesta alguna.
A la mañana siguiente Lucas le contó a su hermano lo sucedido, pero este al escucharlo se rió y con maldad le contó la verdad:
- Como era tan estúpido ¿Aún crees en santa?.
 Y Lucas le responde:
-Sí, creo con todo mi corazón.
Christian se rió aún más y le dijo:
-Santa no existe, la verdad de lo que paso anoche fue que los papás se comieron las galletas, tomaron la leche y pusieron los regalos, no Santa. Al ellos escucharte bajar se escondieron para no arruinar tu ilusión, pero las ilusiones son malas ¡SANTA NO EXISTE!.
                                                                     Estilo indirecto, focalización interna múltiple.